lunes, 12 de febrero de 2018

TUS CARAS SOLEDAD...

Cuantas caras soledad...
Tantas y ninguna.
Nombres yertos de lunas
acompasados de silencios
Tantas caras y ninguna, soledad... 

Ojos cerrados
Ojos de ausente mirar
empañados de nocturnidad.
Hay silabeos que la noche mezquina
Y este silencio sin rostro
sin nombre... 

Trozos de noche
que mis manos amasan
buscándote
buscando algún latido
que empañe la ausencia. 

Cuantas caras soledad, tantas y ninguna...


Raquel Martinez.

Y TE RESPIRO...

Y este silencio que se cuela entre mis dedos
dejándome gris la voz
de marchitos labios
Susurrándole a la almohada
implorándole un instante
una gotita de tu pensamiento...
Y así me respires
y así te respire...
Pero este silencio destiñendo lunas
matando susurros de saladas aguas
tenaz pensamiento de este mar de ausencias
en el que no logro hallarte, y no te he perdido...
Y te respiro
y creo que me escuchas
en este silente mar de aguados corazones.
Raquel Martinez.
¿Por qué no puedes ver el sol?
 ¿De dónde nace esa gris cortina?
 Esa, que roba de tu mirar, la nobleza y transparencia de tantos nuevos soles...
 Imprégnate de él, y permitete latir bajo su luz
la misma luz que nos hace tan y simplemente iguales...

sábado, 2 de enero de 2016

ESTE MAR...


Silencioso alfabeto
ambrosía de este mar
crecido en llantos y brumas...
Ambiciosos y fugaces aleteos
aves sedientas acariciando bordes
es este mar de solitarias almas
afanosa marea
devoradora
enlutada de lunas, quizás
renacida de lunas, tal vez
más, dolida
perpetúa para sí
hasta el último vestigio
del atardecer...


Raquel Martinez.

ES TU VOZ


Es tu voz de lluvia
más allá del mortecino vacío
de saber este destino de insalvables horizontes...
Es tu voz de lluvia
apenas humedeciendo los dedos
avergonzando mis ansias
y las palabras de ilusos venideros soles...
Yacerá mi alma
al son de tu voz de lluvia
y entonaré este silencio
de noches insoladas que me habita...


Raquel Martínez

martes, 11 de agosto de 2015

RUMOR

Rumor del viento
casi hiriente, casi calmo
y estas silenciosas aves
en la sombra de tu nombre
susurran cientos de sueños
arrodillados en las pupilas
y agazapados en los labios...

R.M

NO TE AUSENTES PALABRA MÍA

No te ausentes palabra mía -mis labios no saben contenerte...-
Desde el mar donde crecen mis deseos, desde el fuego que devora mis entrañas, te haces agua, luz y sombra, derramando melancólicos cielos en las gritas del alma...
 Más, siempre latente palabra mía, como si el mutismo de tantas voces reviviese tus pájaros y el desamparo de sus vuelos... Y si soñando esperas estelares verbos, y si en el viento hallas desusados vocablos de violínes, tú, no te ausentes palabra mía, que mi corazón vibra primaveras, desafiendo el rostro invernal, que esconde en caricias al olvido...


R.M